9.29.2015

¿Y si...?


¿Y si todo hubiera sido como tendría que haber sido? - la pregunta da vueltas en mi cabeza, como una mariposa atrapada entre muros de cristal. Noto el aleteo de cada sílaba, retumbando en mis sienes, trayendo su reflejo hasta mi retina. Sus labios, su risa, su nariz, sus ojos redondos e inquisitivos, tan altivos y ahora distantes. Sé que la jodí, comprendo que no pueda volver atrás pero, ¿y si, por un segundo, la imagen se congelase y volviese atrás en forma de atardeceres y amaneceres desplazándose a toda velocidad, con la vista inmóvil en un punto fijo, como en un documental?
En ese caso hoy no nos habríamos cruzado y ella no habría apretado el paso, nerviosa. Si todo hubiera sido como dictó el destino, esta situación confusa de tira y afloja reiterativo, sería nada. Quisiera volver a aquella tarde bajo el árbol, cuando nevaba tanto que no sabíamos si seríamos capaces de volver a casa. Yo notaba su calor a través del abrigo oscuro de felpa y ella miraba hacia arriba frunciendo el ceño, eternamente preocupada. Por un instante, pasó por mi mente el alzar su barbilla y decirle con los labios lo que no podía con la voz pero, después, venció mi omnipotente timidez y sólo supe compartir una canción. En aquel momento me pareció lo más correcto, lo más bonito. Aquellos acordes también eran parte de mi ser y, para bien o para mal, era lo único que me atrevía a darle. Ella sonrió en silencio, mirando al infinito etéreo y místico que provocaban los copos de nieve sobre el cielo, moviendo su cabeza al son de la música.

Esperó y yo nunca llegué.
Se marchó y yo no fui a buscarla.

¿Y si hubiera sabido lo que debería haber querido saber? Quizás ahora ella no me mirase desde detrás de esa pantalla, de esa... Frontera que ha construido entre ambos. Quizás no habría enterrado mi recuerdo junto con todas las cosas inocentemente dulces que compartimos, que ella sintió y yo no supe saber sentimiento. Quizás yo no estaría aquí solo, tumbado boca arriba en esta buhardilla polvorienta, rodeado de discos viejos, esperando cruzármela una tarde y poder cambiarle mi canción por un beso.

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